Contraeducación: Las venas abiertas de Eduardo Galeano. In memorian

13 Abr

Hoy 13 de Abril de 2015, a los 74 años de edad ha fallecido Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo.

Puede llamar la atención que desde un blog como este, dedicado al mundo de la educación, se quiera recordar la figura de alguien que no formuló ninguna teoría pedagógica conocida, que no escribió explicitamente sobre educación, que no se postuló sobre la idoneidad de modelos educativos emergentes, que no criticó el modelo educativo imperante, ni formuló hipótesis sobre el aprendizaje o la psicopedagogía de los discentes.

No. En sus más de 40 volúmenes publicados solo encontraréis una referencia explícita al mundo de la educación. Se trata de su libro de 1998 “Patas arriba. La escuela del mundo al revés” pero nada, ni siquiera en este libro se habla realmente de educación, (si bien él ha reconocido haber sido influido en esta obra por la idea-fuerza de Paulo Freire “enseñar aprendiendo”) muy al contrario en todas y cada una de sus páginas hallaréis una minuciosa, dedicada, casi diríamos obcecada radiografía de la contraeducación, es decir de todo aquello que la escuela del mundo enseña a nuestros niños desde la más tierna infancia (especialmente donde no hay dinero) y que ninguna escuela del mundo se atrevería a incluir en sus currículos oficiales.

Aquí os dejo, a modo de homenaje, algunas de las perlas que encontraréis en este libro cuya lectura os recomiendo encarecidamente si realmente pensáis como el autor que educar es una forma de impartir justicia, de repartir felicidad, de compartir la utopía. Sit tibi terra levis Eduardo.

Hoy en día, ya la gente no respeta nada. Antes, poníamos en un pedestal la virtud, el honor, la verdad y la ley… La corrupción campea en la vida americana de nuestros días. Donde no se obedece otra ley, la corrupción es la única ley. La corrupción está minando este país. La virtud, el honor y la ley se han esfumado de nuestrasvidas.
(Declaraciones de Al Capone al periodista Cornelius Vanderbilt Jr. Entrevista publicada en la revista Liberty el 17 de octubre de1931, unos días antes de que Al Capone marchara preso.)
El mundo al revés premia al revés: desprecia la honestidad, castiga el trabajo, recompensa la falta de escrúpulos y alimenta el canibalismo. Sus maestros calumnian la naturaleza: la injusticia, dicen, es la ley natural
Día tras día, se niega a los niños el derecho de ser niños. Los hechos, que se burlan de ese derecho, imparten sus enseñanzas en la vida cotidiana. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren a actuar como el dinero actúa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tiene atados a la pata del televisor, para que desde muy temprano acepten, como destino, la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños.
Y para vuestro completo disfrute os enlazo este video en el que el propio autor lee fragmentos de su libro en la conferencia de Porto Alegre en 2001

A la vanguardia de todos los pájaros de piedra

22 Mar

Existe un lago en Tanzania cuyas aguas contienen tal cantidad de carbonato de sodio y su pH es tan alto que convierte a toda criatura viviente que pasa demasiado tiempo en ellas en mórbidas estatuas de sal.

Salvando las distancias y sólo como metáfora, pienso que algo parecido le está ocurriendo a la escuela de nuestros días. El currículo está más que obsoleto; la metodología está cargada de dioxinas y aburre mortalmente; las pedagogías clásicas hieden; la separación del saber por materias es incapaz de dar cuenta de la modernidad líquida; el pH memorístico es tan alto que calcifica la creatividad de nuestros niños; el exceso de tareas les impide jugar y ya se sabía por Huizinga que el hombre se hace ser social por el juego, más solipsismo, más autismo por tanto; estudiar para los exámenes impide aprender para la vida; la clase magistral que se repite una y mil veces copiándose a sí misma ya no explica el mundo que cambia cada día; las pruebas externas que pretenden estandarizar el saber solo sirven para que el saber se estanque; el copia y calla, el calla y escucha enmohece la curiosidad del discente y lo invalida para los cambios que le traerá la vida; los libros de texto no pueden competir con los dispositivos móviles como contenedores délficos, pero ahí siguen, pesados y caducos, estancos, perpetuos…

Veo estas tétricas fotos y no puedo dejar de pensar en nuestros niños y jóvenes, y me viene a la mente la celebérrima frase de Ken Robinson “la escuela mata la creatividad”, pienso que sin creatividad, sin imaginación, sin espíritu colaborativo, sin iniciativa ni autonomía en el aprendizaje no estamos preparando a nuestros alumnos para el mundo que heredarán, complejo y cambiante, pienso que demasiado tiempo en esta escuela alcalina les acabará convirtiendo en estatuas de sal. Temo que para muchos de ellos ya sea demasiado tarde.

Y por otra parte no hay semana que no nos desayunemos con alguna noticia esperanzadora, sobre cambios en el paradigma educativo, sobre otra educación posible. Que si los jesuitas eliminan las asignaturas, exámenes y horarios de sus colegios, que si en Finlandia dejarán de enseñar por asignaturas y empezarán a hacerlo por proyectos, que si el nobel de la docencia premia a los maestros comprometidos, innovadores y con trayectorias singulares, etc, etc.

El paradigma del sistema educativo mundial está cambiando, es un hecho. El cambio llegará tarde o temprano y lo hará incluso a pesar nuestro. Los paradigmas educativos son un producto de las revoluciones tecnológicas. Nuestra educación actual, hija de la revolución industrial, apenas ha cambiado desde principios del XIX. Pero ahora vivimos inmersos en una nueva revolución tecnológica que ni siquiera tiene nombre, que ya ha cambiado nuestra manera de comunicarnos, de divertirnos, de informarnos, de relacionarnos y por supuesto, de aprender.

Quien cierre los ojos, quien no quiera verlo, quien permanezca demasiado tiempo en las alcalinas aguas de este siniestro lago sin hacer un solo esfuerzo por escapar de ellas, quedará petrificado, condenado al esperpento, alumnos, profesores, directores, pedagogos, legisladores, ministros…

Mientras tanto, en España, a la vanguardia de todos los pájaros de piedra, nos preparamos para implantar la Lomce en secundaria y bachillerato. Bien.

…Pero maestros como éstos siempre serán necesarios

16 Ene

Lo presentan como el mejor maestro de España, candidato al Global Teacher Prize (el Nobel de los maestros) y él con un punto de modestia que le honra contesta invariable que hay muchos como él. Se llama Cesar Bona y es maestro de primaria en una escuela publica de Zaragoza. Ha entrado en la escena mediática (prensa, radio, televisión, redes sociales) como un huracán. Está contribuyendo a generar un debate muy necesario sobre la educación en nuestro país, no tan mala como nos la venden los políticos y sus mamporreros de las tertulias, a las órdenes del lobby educativo y la santa sede, ni tan buena como debería si hubiera un verdadero consenso educativo de todas las fuerzas políticas y se escuchara la voz de los profesionales de la educación, los docentes que trabajan a pie de aula, ninguneados en las últimas siete reformas educativas.
En mi anterior entrada sugería la posibilidad de un mundo donde el maestro ya no fuera necesario, mundo que no queda muy lejano si no hacemos caso de las señales y seguimos empeñados en mantener un sistema educativo del siglo XIX en pleno siglo XXI.
Gracias a maestros como Cesar, y a cientos y miles que como él ejercen su magisterio de forma apasionada, la figura y la función de maestro seguirán siendo necesarias. Yo no conozco a Cesar ni su trabajo mas que por lo que nos muestran los medios, aunque he comenzado a seguirle en Twitter y en Facebook y estoy seguro que muy pronto formará parte de mi PLE, como ya lo hacen estupendos y estupendas colegas como Toni Solano, Manuel Jesus Fernandez Naranjo, Inmaculada Contreras, Juan Carlos Guerra, Antonio Garrido, Pedro Sarmiento, Lucía Álvarez, Maria Jesus Camino, Miguel Gil Casado, Aitor Lázpita, María Acaso, Jose Antonio Fraga, Luz Beloso, Adelaida Ibañez, Emi Perez, Nestor Alonso, Jordi Martí, Lola Prieto, Andrea Giraldez, Julia Ortega y decenas y decenas de maestros, profesoras, directores, pedagogos doctoras que día a día estimulan la curiosidad y la creatividad de sus alumnos sin libros en muchos casos, sin red, aprovechando la tecnología del siglo XXI, que ya no tiene nada de nueva, ilusionándose cada día en el aula, no obcecándose en llenar baldes sino maravillados con cada llama que se enciende en esas tiernas y muchas veces alocadas cabecitas.
Volviendo a Cesar, nuestro protagonista, aquí os dejo una jugosa entrevista con Andreu Buenafuente y Berto Romero donde explica cómo es y cómo entiende su trabajo diario con los niños y niñas. Que lo disfrutéis.

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Decidle al maestro que ya no le necesitamos

6 Ene

“La mayor señal del éxito de un profesor es poder decir: Ahora los niños trabajan como si yo no existiera”

María Montessori

Estos días he estado enfrascado en la lectura de un apasionante libro que me dio a conocer mi admirado Pedro Sarmiento, y que a su vez os recomiendo. Se trata de “El maestro ignorante” del filósofo Jacques Ranciere. En él se glosa la figura de Joseph Jacotot, un curioso pedagogo francés de principios del XIX fundador de un corpus teórico bautizado “la educación universal” algunas de cuyas máximas eran: “Quien enseña sin emancipar embrutece. Todas las inteligencias son iguales. Quien quiere puede. Es posible enseñar lo que se ignora. Todo existe en todo”

Mantenía que toda persona tiene la facultad de instruirse solo, sin maestro. El papel del docente debía limitarse a guiar al alumno en su viaje hacia el autoconocimiento. Para llegar a esta conclusión Jacotot tuvo que recorrer un apasionante viaje personal e intelectual que nos resume el propio Ranciere en esta entrevista:

La historia comenzó cuando Jacotot, un apreciado filósofo y pedagogo en Francia, se instaló en Bélgica por razones políticas durante la Restauración (1814-1830). Allí fue contratado por la Universidad de Lovaina para enseñar francés. Jacotot, que no sabía una palabra de holandés, distribuyó a sus alumnos una versión bilingüe del Telémaco de Fénelon y los dejó solos con el texto y con su voluntad de aprender. Sorprendentemente, pocos meses después todos eran capaces de hablar y de escribir en francés sin que el maestro les hubiese transmitido absolutamente nada de su propio saber. Jacotot dedujo entonces que sus alumnos habían utilizado la misma inteligencia que usa un niño para aprender a hablar. ¿Qué hace un niño pequeño? Escucha y retiene, imita y repite, se corrige, tiene éxito gracias al azar y recomienza gracias al método. Todo sin ningún maestro.

Cierto es que para llegar a aprender sin la ayuda de un maestro se necesita un medio. Cada pedagogo es hijo de su tiempo. En el caso de Jacotot el medio elegido fue un libro y en el de Sugata Mitra es un ordenador. No sé si conocéis el fantástico experimento pedagógico llamado “un agujero en la pared” pero si no es así, ya estáis poniéndole remedio.

Efectivamente hoy en día Telémaco es un agujero en la pared conectado a internet. Todo está ahí. Cualquier cosa que quieras aprender o hacer (tocar un instrumento, hacer una ecuación de segundo grado, aprender japonés, programar en Java…) está al alcance de un clic, solo lo escribes en Google y aparecen 200 tutoriales que de forma más o menos clara y sencilla te enseñan el cómo y hasta el por qué. Con una ventaja añadida, tu eliges el dónde y el cuándo.

Así que maestros, bajad de la tarima, olvidaos de explicar una y otra vez lo que sabéis y empezad a considerar a vuestros alumnos como iguales en el apasionante viaje hacia el conocimiento. Hay nuevos roles esperándote que no son el de “gran explicador”. O preparaos para escuchar la frasecita del título: decidle al maestro que ya no le necesitamos.

El imperativo categórico aplicado a las redes sociales

2 Ene

Obra de tal manera que nada de lo que escribas, comentes o compartas pueda avergonzar a tus padres o a tus profesores si lo vieran.
Trata a todo el mundo con el mismo respeto que quieras para ti.
No publiques en las redes sociales nada que no te atrevieras a publicar en el periódico local o en el de tu escuela.

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Immanuel Kant whatsapeando

Ceci n’est pas une pipe

24 Dic

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Reconozco que la primera vez que ví esta imagen me escandalicé. Uno de los mejores cuadros del mundo, La ronda nocturna, de uno de los más grandes pintores, Rembrandt en una de las más importantes pinacotecas, el Rijskmuseum de Amsterdam y mira estos jovencitos, ajenos ante tanta belleza, alienados frente a sus pequeñas pantallas, que desperdicio, que generación de desahogaos, que pena, esos pobres padres tirando el dinero en excursiones culturales  que sus vástagos desaprovechan, esos profesores que planifican actividades extraescolares de altísimo valor educativo que apenas dejan huella en sus alumnos… Perlas a los cerdos.
Pero luego te fijas un poco mas y te das cuenta que esos niños están interactuando, no están alienados, se comunican. Puede que estén jugando al candy crush, puede que estén en mitad de una intrascendente charla del whatsapp. Pero también es posible, por qué no, que después de recorrer el museo hayan hecho un receso para buscar datos sobre Rembrandt en la Wikipedia, o que estén geolocalizando el escenario de la ronda nocturna, o que estén realizando una caza del tesoro con pistas que su profesor de arte les ha puesto en diferentes cuadros, o que estén elaborando un catalogo de las obras expuestas a través de twitter con el hashtag #micuadrofavorito o que estén  participando en un concurso para escolares a través del app del museo…
Al igual que en la obra de Magritte “Ceci n’ est pas une pipe” la “cosa” que miramos no es una pipa , sino un cuadro, en esta fotografía la “cosa”  pudiera no ser la apatía hacia el conocimiento sino precisamente la pasión por aprender de forma distinta con ojos nuevos. Ahí lo dejo night watchers, que todos los gatos NO son pardos

HUMILDE PROPUESTA para evitar que los malos estudiantes sean una carga para sus profesores, sus compañeros, el centro educativo y la sociedad en su conjunto.

17 Dic

No, no voy a caer en la trampa de proponer que nos los merendemos, como hizo el inmortal Jonathan Swift en su opusculo Humilde propuesta del que he tomado prestado el título. Sería demasiado fácil y además estos jovencitos de hoy en día no son como los de la Irlanda del siglo XVII-XVIII, están duros y son correosos, probablemente debido a la excesiva ingesta de comida rápida y a la falta de ejercicio, pues están todo el día sentados jugando a la Play y viendo vídeos en Youtube. No, mi propuesta es cien veces más efectiva, aunque también hay que decirlo, un poquito más cruel…Pero poco. Se trata de hacerles el mismo tipo de exámenes que a sus compañeros, sin pararse a pensar si son de necesidades educativas especiales, si tienen alguna dificultad en lectoescritura, si son de familias desestructuradas o si en casa comen caliente al menos una vez al día. Si no atienden les castigamos a copiar sin miramientos, si no estudian o no traen las tareas les penalizamos sin recreo y que las hagan en clase, y si suspenden el examen no les hacemos recuperación, que hubieran estudiado. Si se portan mal en clase, que lo harán en la mayoría de los casos porque llegará un momento en que se queden completamente descolgados, les echamos sin miramientos con una amonestación. Y así hasta que acumulen tantas que tengan que expulsarlos para casa tres, cinco, quince días. Cuando lleguen al final del curso con todas suspensas se les obliga a repetir. Así uno, dos, tres, cuatro años, los que permita la ley y cuando cumplan 16 a la p… calle. Con una manita delante y otra detrás, para que espabilen.

Bueno, creo que ha quedado claro que esto era solo una parábola macabra. Por supuesto nuestro sistema educativo NO es tan cruel como para dejar tirado a su suerte a ningún adolescente, sabiendo que sin el mínimo título académico, que en nuestro país es el Graduado en Educación Secundaria se verían condenados a una vida de exclusión y miseria, puesto que incluso para muchos de los que titulan y continúan sus estudios postobligatorios y/o superiores ya es difícil encontrar acomodo en el mercado laboral… ¿O SI?